¿SABÍAS QUÉ?

¿En qué nos perjudica a los habitantes de la Ciudad de México no tener una Constitución propia?

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1.- Somos ciudadanos de segunda, porque no tenemos todos los derechos que los habitantes de cualquier otra parte del país.

2.- No recibimos los recursos fiscales federales que nos corresponden, ya que la Ciudad de México aporta más del 25% del PIB a México y sólo recibimos menos de la mitad de lo que requieren las finanzas del Gobierno de la Ciudad de México.

3.- De cada peso que aportamos a la Federación, sólo nos regresan 8 centavos a la Ciudad de México.

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4.-En la Ciudad de México se recaudan más de la mitad del IVA y del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de todo el país, y no recibimos los recursos económicos para ampliar los programas sociales para combatir la pobreza, becar niños y jóvenes, créditos de vivienda popular, cobertura médica universal o generar inversiones públicas y privadas para generar más fuentes de empleo bien remunerado, entre otras cosas.

5.- En los últimos 13 años de gobiernos electos democráticamente, la Federación nos ha dejado de dar, por varios conceptos que por derecho nos corresponden, más de 100,000 millones de pesos.

¿En que nos beneficia tener una Constitución de la Ciudad de México?

Aquí los 10 Beneficios para que los habitantes de la Ciudad de México promulguemos nuestra propia Constitución.

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1. Tener todos los derechos políticos, económicos, culturales y sociales que hoy no tenemos e iniciar una nueva era de prosperidad económica, un nuevo modelo de desarrollo sustentable, competitivo y de innovación del conocimiento que produzca amplios beneficios a todos los sectores sociales, fundamentalmente para los que menos tienen.

2. Que podamos elegir a nuestro Gobernador de la Ciudad de México, con facultades y atribuciones iguales a cualquier otro gobernante del país.

3. Obtener autonomía, libertad y soberanía, como cualquier Estado de la República Mexicana, para que tengamos poderes públicos propios y que éstos sean más eficientes y más cercanos a la gente.

4. Que podamos tener un Congreso Local propio, que participe en las reformas constitucionales del Congreso de la Unión y que goce de plenitud legislativa.

5. Que podamos elegir en vez de nuestro actual Jefe Delegacional a nuestro Alcalde y a un Cabildo en el que participe la pluralidad ciudadana y tome las decisiones de manera democrática. Ya no serían Delegaciones. Se deberían llamar Alcaldías.

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6. Que todos los Alcaldes de la Ciudad de México formen un nuevo nivel de Gobierno más cerca de la gente y con una visión integral y coordinada de la Ciudad de México, para ofrecer más y mejores servicios públicos.

7. Que nos den un trato fiscal justo, equitativo y proporcional de lo que aportamos y recibamos los dineros que por derecho y por justicia fiscal nos corresponden.

8. Que el Gobernador de la Ciudad de México designe al Secretario de Seguridad Pública y al Procurador General de Justicia de la Ciudad de México y el Congreso Local pueda legislar sobre estas materias para avanzar en una mayor seguridad para los habitantes y en un renovado y justo sistema judicial.

9. Que el Gobierno de la Ciudad de México tenga facultades suficientes para promover las inversiones y el esarrollo dentro y fuera de México, a fin de acelerar el crecimiento de la economía, el desarrollo sostenible y abrir las fuentes de empleo que necesitan nuestros jóvenes y todos aquellos que no tienen empleos formales bien remunerados.

10. Que el Gobierno libre y soberano de la Ciudad de México avance en una visión de gobierno metropolitano con las demás entidades vecinas, en beneficio de todos aquellos que viven en las zonas conurbadas de la Ciudad de México.